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Diez Tiros al Che Guevara
7/10/2005
Alvaro Vargas Llosa
Los simpatizantes del Che Guevara conmemoran un
aniversario más del fallecimiento del revolucionario, que tuvo lugar hace
treinta y ocho años en la quebrada del Yuro, en Bolivia. Es un momento
apropiado para abordar diez mitos que mantienen vivo el culto de Guevara.
La última vez que visité el Museo de Arte Moderno en Nueva York, un estudiante estadounidense que lucía una camiseta del Che Guevara y una boina llamó mi atención (la casualidad de que Nicole Kidman ingresaba al recinto en ese mismo instante acaso tuvo algo que ver con que me percatara de él). Le pregunté amablemente qué era exactamente lo que él admiraba tanto acerca de ese hombre. He aquí las diez razones que mencionó—y mis respuestas.
1. ESTABA EN CONTRA DEL CAPITALISMO. En realidad, Guevara era partidario del capitalismo de estado. Se oponía al sistema salarial denunciado en la jerga marxista como la “apropiación de la plusvalía” solamente cuando se trataba de empresas privadas. Pero convirtió la “apropiación de la plusvalía de los trabajadores” en todo un sistema estatal. Un ejemplo de esto son los campamentos de trabajo forzado que apoyó, comenzando con el de Guanahacabibes en el año 1961.
2. HIZO A CUBA INDEPENDIENTE. En realidad, maquinó la colonización de Cuba por parte de un poder extranjero. Contribuyó a convertir a Cuba en una cabecera de playa temporal del poder soviético (selló el trato en Yalta). Como responsable de la “industrialización” de Cuba, fracasó en el objetivo de ponerle fin a la dependencia del país con relación al azúcar.
3. ABOGO POR LA JUSTICIA SOCIAL. En realidad, ayudó a arruinar la economía al distraer los recursos hacia industrias que terminaron en el fracaso y redujo a la mitad la cosecha de azúcar, el soporte de Cuba, en el término de dos años. El racionamiento comenzó bajo su administración de la economía isleña.
4. SE ENFRENTO A MOSCU. En realidad, obedeció a Moscú hasta que Moscú decidió pedirle algo a cambio de sus masivas transferencias de dinero a la Havana. En 1965, criticó al Kremlin porque había adoptado lo que él denominaba la “ley del valor”. Luego viró hacia China en vísperas de la Revolución Cultural, una de las historias de terror del siglo veinte. Simplemente cambió de lealtades dentro del campo totalitario.
5. SE CONECTO CON LOS CAMPESINOS. En verdad, murió precisamente debido a que no pudo “conectarse” con ellos. "Las masas campesinas no nos ayudan en absoluto", escribió en su diario boliviano antes de ser capturado—un modo apropiado de describir su viaje a través de la campiña boliviana tratando de provocar una revolución que ni siquiera consiguió obtener la ayuda de los comunistas bolivianos (ellos eran lo suficientemente realistas como para darse cuenta de que los campesinos no deseaban una revolución en 1967; ya habían tenido una en 1952).
6. FUE UN GENIO GUERRILLERO. En realidad, con la excepción de Cuba (en la que incluso fue figura de tercera categoria. LVDCL), todo esfuerzo guerrillero que ayudó a instaurar fracasó penosamente. Tras el triunfo de la revolución cubana, Guevara estableció ejércitos revolucionarios en Nicaragua, la República Dominicana, Panamá, y Haití, todos los cuales fueron aplastados. Más tarde persuadió a Jorge Ricardo Masetti de que condujese una incursión fatal en la Argentina desde Bolivia. El papel de Guevara en el Congo en 1965 fue tragicómico. Se alió con Pierre Mulele y Laurent Kabila, dos carniceros, pero se vio envuelto en tantas desavenencias con el segundo—y las relaciones entre los combatientes cubanos y los congoleños fueron tan tensas—que tuvo que escapar. Finalmente, su incursión en Bolivia culminó en su deceso (que sus seguidores están conmemorando este domingo 9 de octubre).
7. RESPETO LA DIGNIDAD HUMANA. En realidad, tenía el hábito de apoderarse de la propiedad ajena. Ordenaba a sus seguidores que asaltasen bancos (“las masas que luchan están de acuerdo con asaltar los bancos porque ninguno de ellos tiene un centavo en los mismos”) y, tan pronto como el régimen de Batista colapsó, ocupó una mansión y se apropió de ella—un caso de expeditivo de expropiación con fines públicos de estirpe revolucionaria (sin justiprecio). (En mas de una ocasion ordeno arrodillarse a los que iba a fusilar, para humillarlos aun mas. LVDCL)
8. SUS AVENTURAS ERAN UNA CELEBRACIÓN DE LA VIDA. Más bien, fueron una orgía de muerte. Ejecutó a muchas personas inocentes en Santa Clara, en el centro de Cuba, donde operó su columna durante la última etapa de la lucha armada. Después del triunfo de la revolución, estuvo al mando de prisión de “La Cabaña” por medio año. Allí ordenó la ejecución de cientos de prisioneros—ex hombres de Batista, periodistas, empresarios, y otros. Unos pocos testigos, incluidos Javier Arzuaga, quien era el capellán de “La Cabaña”, y José Vilasuso, quien pertenecía al grupo encargado del proceso judicial sumario, me brindaron recientemente sus dolorosos testimonios.
9. ERA UN VISIONARIO. Su visión de América Latina era en realidad bastante borrosa. Consideremos, por ejemplo, su opinión de que los guerrilleros debían operar desde el campo porque allí era donde vivían las masas luchadoras. En realidad, desde los años 60 la mayoría de los campesinos han abandonado pacíficamente el campo, en parte debido al fracaso de la reforma agraria, la cual ha obstaculizado el desarrollo de una agricultura basada en la propiedad y de las economías de escala con reglamentos absurdos que prohíben toda clase de convenios privados.
10. ESTABA EN LO CIERTO RESPECTO DE LOS ESTADOS UNIDOS. Predijo que Cuba superaría el PBI per cápita de los Estados Unidos para el año 1980. Hoy día, la economía de Cuba apenas puede sobrevivir gracias al subsidio petrolero de Venezuela (cerca de 100.000 barriles diarios), una forma de limosna internacional que no habla demasiado bien de la dignidad del régimen.
Alvaro Vargas Llosa es Académico Asociado Senior y Director del Centro Para la Prosperidad Global en The Independent Institute
Fecha: Tue, 11 Oct 2005 08:01:51 -0400
Asunto: [osint] Ten Shots at Che Guevara
http://www.independent.org/newsroom/article.asp?id=1582
Ten Shots at Che Guevara
October 7, 2005
Alvaro Vargas Llosa
Investor's Business Daily
Che Guevara fans are preparing to commemorate one more anniversary of the
revolutionary’s death, which took place thirty-eight years ago at the Yuro
ravine in Bolivia. It’s an appropriate time to address ten myths that keep
Guevara’s cult alive.
The last time I visited the Museum of Modern Art in New York, an American
student wearing a Che Guevara T-Shirt and a beret caught my eye (the fact
that Nicole Kidman happened to walk in at that very moment may have had
something to do with my noticing him). I asked him politely what exactly he
admired so much about that man. Here are the ten reasons he mentioned—and my
response.
1.HE WAS AGAINST CAPITALISM. In fact, Guevara was for state capitalism. He
opposed the wage labor system of “appropriating surplus value” (in Marxist
jargon) only when it came to private corporations. But he turned the
“appropriation of the workers’ surplus value” into a state system. One
example of this is the forced labor camps he supported, starting with
Guanahacabibes in 1961.
2. HE MADE CUBA INDEPENDENT. In fact, he engineered the colonization of Cuba
by a foreign power. He was instrumental in turning Cuba into a temporary
beachhead of Soviet nuclear power (he sealed the deal in Yalta). As the
person responsible for the “industrialization” of Cuba he failed to end the
country’s dependency on sugar.
3. HE STOOD FOR SOCIAL JUSTICE. In fact, he helped ruin the economy by
diverting resources to industries that ended up in failure and reduced the
sugar harvest, Cuba’s mainstay, by half in two years. Rationing started
under his stewardship of the island’s economy.
4. HE STOOD UP TO MOSCOW. In fact, he obeyed Moscow until Moscow decided to
ask for something in return for its massive transfers of money to Havana. In
1965 he criticized the Kremlin because it had adopted what he termed the
“law of value”. He then turned to China on the eve of the Cultural
Revolution, one of the horror stories of the twentieth century. He simply
switched allegiances within the totalitarian camp.
5. HE CONNECTED WITH THE PEASANTS. In fact, he died precisely because he
never connected with them. “The peasant masses don’t help us at all,” he
wrote in his Bolivian diary before he was captured—an apt way to describe
his journey through the Bolivian countryside trying to stir up a revolution
that could not even enlist the help of Bolivian Communists (who were
realistic enough to note that peasants did not want revolution in 1967; they
had already had one in 1952).
6. HE WAS A GUERRILLA GENIUS. With the exception of Cuba, every guerrilla
effort he helped set up failed pitifully. After the triumph of the Cuban
revolution, Guevara set up revolutionary armies in Nicaragua, the Dominican
Republic, Panama, and Haiti, all of which were crushed. He later persuaded
Jorge Ricardo Masetti to lead a fatal incursion into that country from
Bolivia. Guevara’s role in the Congo in 1965 was both tragic and comical. He
allied himself with Pierre Mulele and Laurent Kabila, two butchers, but got
entangled in so many disagreements with the latter—and relations between
Cuban and Congolese fighters were so strained—that he had to flee. Finally,
his incursion in Bolivia ended up in his death, which his followers are
commemorating this Sunday.
7. HE RESPECTED HUMAN DIGNITY. In fact, he had a habit of taking other
people’s property. He told his followers to rob banks (“the struggling
masses agree to rob banks because none of them has a penny in them”) and as
soon as the Batista regime collapsed he occupied a mansion and made it his
own—a case of expeditious revolutionary eminent domain.
8. HIS ADVENTURES WERE A CELEBRATION OF LIFE. Instead, they were an orgy of
death. He executed many innocent people in Santa Clara, in central Cuba,
where his column was based in the last stage of the armed struggle. After
the triumph of the revolution, he was in charge of “La Cabaña” prison for
half a year. He ordered the execution of hundreds of prisoners—former
Batista men, journalists, businessmen, and others. A few witnesses,
including Javier Arzuaga, who was the chaplain of “La Cabaña”, and José
Vilasuso, who was a member of the body in charge of the summary judicial
process, recently gave me their painful testimonies.
9. HE WAS A VISIONARY. His vision of Latin America was actually quite
blurred. Take, for instance, his view that the guerrillas had to take to the
countryside because that is where the struggling masses lived. In fact,
since the 1960s, most peasants have peacefully deserted the countryside in
part because of the failure of land reform, which has hindered the
development of a property-based agriculture and economies of scale with
absurd regulations forbidding all sorts of private arrangements.
10. HE WAS RIGHT ABOUT THE UNITED STATES. He predicted Cuba would surpass
the GDP per capita of the U.S. by 1980. Today, Cuba’s economy can barely
survive thanks to Venezuela’s oil subsidy (about 100,000 barrels a day), a
form of international alms that does not speak too well of the regime’s
dignity.
Alvaro Vargas Llosa is a Senior Fellow and director of The Center on Global
Prosperity at the Independent Institute. He is the author of Liberty for
Latin America.
| La verdad del mito "Che Guevara" (I) |
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| http://www.correodelcaroni.com/index2.php?option=com_content&task=view&id=10621&Itemid=126&pop=1&page=0 |
| martes, 04 octubre 2005 | |
| Frente a un lujoso restaurante de la
ciudad veo estacionada una lujuriosa camioneta de sopotocientos
chinchorrollones de bolívares. Nada asombroso en un país capitalista, y
quizá anhelo de muchos esforzados emprendedores, pero lo que me llamó
poderosamente la atención por constituir una evidencia de disonancia
cognoscitiva, o estupidez chacumbélica, fue que en la parte trasera tenía
primorosamente estampada a mano alzada, impresa definitivamente en la
carrocería, una fotografía del Che Guevara. La carcajada me duró una
semana. Se trata, indudablemente, de un nuevo rico de la nomenclatura
boliburguesa aferrado a sus viejos y húmedos sueños adolescentes
estampados en la más regia evidencia de las posibilidades capitalistas que
su ídolo despreciaba. Pero también he visto por televisión la imagen de
apoltronados jerarcas del régimen de homosexualidad confesa, luciendo
franelas con la imagen del Che, ignoran o se ven obligados a asumir y
portar el rostro de quien fue reconocido como un feroz exterminador de
homosexuales en Cuba, al igual que Fidel cuya más conocida actitud con
ellos fue embarcarlos a punta de pistola para Miami cuando el éxodo de
Mariel. “Che Guevara, la máquina de matar”, por Álvaro
Vargas Llosa Revival de un viejo mito ¿Faro de la justicia? La sinceridad de un criminal Fusilamientos en La Cabaña Rafael Marrón González |
| La verdad del mito "Che Guevara" (II) |
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| miércoles, 05 octubre 2005 | |
| “... Félix Rodríguez, un agente de la
CIA que formó parte del equipo encargado de dar caza al Che en
Bolivia, me contó que se enfrentó al Che tras su captura
recriminándole las “más o menos 2.000” ejecuciones de las que fue
responsable a lo largo de su vida. “Me dijo que eran todos agentes de
la CIA y no discutió la cifra”, recuerda Rodríguez. Las cifras más
altas podrían incluir ejecuciones llevadas a cabo en los meses después
de que el Che dejara de estar al mando de la prisión.
Santana confuso Obsesión por controlar La invasión como excusa para el crimen El voluntariado cubano El amante de la Unión Soviética Para el Che los criminales rusos eran muy blandengues Su visión económica Libreta de racionamiento mensual por persona de los Mercal en La Habana 6 libras de arroz (5 libras para las provincias) aproximadamente ½ kilo. 3 libras de azúcar parda 3 libras de azúcar refino 20 onzas de granos (chícharos o lentejas) (16 para las provincias) 12 onzas de café (4 para las provincias) Medio litro de aceite (cada dos o tres meses. Dos veces al año para las provincias) 10 onzas de sal (6 para las provincias) Un cuarto de libra de picadillo mezclado con soja o de jamonada (si es para la provincia) Media libra de mortadela (cada dos meses) 1 libra de pescado 6 huevos (8 para las provincias) 1 tableta de jabón de lavar (cada dos meses. 1/2 cada tres meses para las provincias) 1 tableta de jabón de baño (cada dos meses. ½ cada tres meses para las provincias) 1 pan de 80 gramos de corteza blanda (diario). 1 pan de 60 gramos (diario, en las ciudades de cabecera provincial y municipal) 1 tubo de pasta dental (cada dos meses para tres personas) Media libra de pescado (cada dos meses) ¿Y esto es lo que quieres para tu patria, traidor? Rafael Marrón González
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