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PETALOS DORADOS
El espejo de la memoria
Atraviesa la niebla del
corazón.
Una bala perdida
Desperdicia el instante.
Una vena salta hacia el
sol
Y el universo material
Se transformaen una espuma
inquieta
Que desborda pétalos
dorados
Sobre mis palabras.
26/ 12/ 98
Tu cuerpo esta lleno de flores que se abren,
cantan como las campanas legendarias.
El aroma a salvia mojada
desespera el amanecer incipiente en tu rincón
Un sopor marino invade .
La sal se derrite.
Luciérnagas eléctricas
baten alas incendiadas
que trepan el monte
donde los tigres persiguen el humo invisible
hasta el acta firmada sobre tus pliegues litúrgicos.
Si parece un sacerdocio el querer mirarte,
retener esa fragmentación que se diluye en mi retina.
Y fijarla con herrajes muy profundos
afirmando la declaración de tu existencia.
Juan Pomponio.