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En un abrir y cerrar de ojo me topé con
un cuadro de un pintor para mí desconocido, pero es un pintor conocido,
más o menos clásico dicen algunos, no tengo ni puta idea.
Ni siquiera me acuerdo el nombre del pintor, pero sí el título
del cuadro: "El origen del mundo". Está claro, buscando en la enciclopedia
que tenía encadayalgún que otro sitio no encontraba ese cuadro.
Y a uno que conocía de vista, que es profesor en el instituto del
barrio, que enseña Historia del Arte, se me ocurría preguntar
sobre "El origen del mundo", por poco me manda a la mierda. No entiendo
nada. En primer lugar, si no entiendes de pintura dedícate a freír
espárragos (era bastante desagradable el trato humano, se ponía
histérico perdido cuando alguien frivoliza, no frivolizaba, sino
ignoraba lo que él sabía o no tengo ni puta idea de pintura)
y en segundo lugar, mejor cómprate revistas pornográficas.
Se escamotea. Tengo entendido, así a la ligera, que era un Sultán
(¿Era un Sultán?, si no se equivoca el profesor del instituto
que casi me manda a la mierda) quien pidió al pintor (creo que el
pintor es Courbet creo que dijo) un cuadro que jamás se halla pintado,
un cuadro insólito. Y claro, ¿Qué pintó el
pintor?: pintó a una mujer desnuda, que enseñaba el coño
propiamente dicho. Se dicen que ese cuadro estuvo varios días tras
algo que lo tapaba, como si fuera algo obsceno a la vista, algo así
como velado. Jacques Lacan, psicoanalista francés, adquirió
ese cuadro, y se comenta que lo tenía colgado en una habitación,
se sentaba en una silla y contemplaba varias horas al cuadro, como si el
cuadro causara
deseo. Se comentan. Algo de eso leí en
una novela. Hurgando ayer o anteayer en internet encontré el cuadro,
en una página web sobre chuminadas, sobre algo así como "qué
curioso".
(http://www.quecurioso.com.ar/31/New/QueCurioso.htm)
Ahora para recordar algo voy a citar la novela,
algo que tenía subrayado sobre el cuadro, así podré
recordar algo más, primeramente me guiaba por mi ignorancia, bueno...
Página 132 del libro "El amor es una droga
dura", escrito por Cristina Peri Rossi. Edit.
Seix Barral. Cito: "(...)¿Acaso tenía que hacer como Lacan,
el maestro, que se encerraba cada tarde a contemplar, en la soledad de
una habitación de la cual sólo él tenía la
llave, el cuadro de Courbet: El Origen del mundo? El maestro también
había experimentado el síndrome de Stendhal y quedó
enganchado.
Como se trataba de un cuadro (un cuadro prohibido,
clandestino, un cuadro considerado obsceno, pero ¿quién pudo
considerar obsceno ese entero, perfecto, pleno, y a la vez inconcluso,
cerrado y abierto sexo de mujer? ¿Qué temían los hombres
del sexo descubierto de una mujer, de su exposición? ¿Qué
había de irresistible en él?), lo compró, lo encerró
en una habitación y pudo suministrarse dosis diarias de contemplación
del Origen del mundo, sin ser observado, sin ser encerrado en una clínica
de desintoxicación. Nunca, antes, el maestro tuvo oportunidad de
contemplar de manera tan secreta, íntima y obsesiva la causa de
su deseo. Estaba ahí, en el cuadro que un pintor medio loco había
pintado y escondido, aunque era, sin duda, el mejor cuadro que pintara
nunca.
Courbet también había experimentado
el síndrome de Stendhal: el cuerpo desnudo -el sexo femenino abierto
y cerrado, como una cripta, firme y laxo, descubierto, y a la vez, lleno
de enigma- era el de su amante.
Courbet intentó atrapar en el cuadro
la causa de su deseo (subyugado por el síndrome), y el cuadro, a
su vez, se convirtió en la imagen del deseo de Lacan, (...)".
Bueno, bueno, algo más se sabe del cuadro.
Uno podría escandalizarse por ejemplo del cuadro El Grito que no
es un cuadro de Courbet, no me acuerdo el nombre del pintor. O uno puede
sobresaltarle que en el cuadro
de Velázquez, Las Meninas, hay una interpretación,
donde habla que el centro de la mirada está en el sexo de la niña
esa pequeña (¿la menina se dice?, recordaba como le sacaba
de quicio al profesor experto en historia de arte que enseña en
un instituto del barrio).
El profesor de instituto: es verdad, se dicen
cosas por ahí como para poner los pelos de puntas, la culpa la tiene
esas jergas psicoanalíticas, el falocentrismo y todo eso. Jacques
Derrida tampoco se salva. Y tú vas diciendo cosas por ahí
sin saber de qué estás hablando. Realmente si el cuadro es
expuesto en televisión a una hora de alta audiencia, seguro que
las capas más moralistas de la sociedad se rasgarían de vestiduras,
cómo poner escenas pornográficas, aunque fuese un cuadro
y obra de arte, para alimentar los ojos sobre todo de los niños.
Me impresiona lo de alimentar los ojos. He visto un par de veces el cuadro.
Una vez en un suplemento dominical de un periódico, que se me perdió,
y la segunda vez fue ayer o anteayer hurgando a través del internet.
Esa segunda visión del cuadro, el cuadro me miraba algo, a parte
del sexo, me impresionó la carnosidad, es pura carne, el color de
la piel es muy sensual. Y también (así lo que recuerdo de
memoria) el glúteo, y la cama donde yace el hermoso cuerpo se hace
una cama
apetecible. Si hablamos de cualquier cuadro,
¿por qué no hablar sobre El Origen del mundo, el cuadro de
Courbet?
De pequeño yo me preguntaba por qué
Goya pintaba las majas una desnuda y otra vestida, observaba que era la
misma mujer, pero como en esos recortables infantiles, se ponen vestimentas...
no sé cómo explicarlo.
Evidentemente, el profesor de historia de arte
antes de beberse el segundo cubata se largó corriendo para no seguir
escuchando "mi ignorancia, supina ignorancia, sobre la pintura". Me recomendó
comprar la colección de cualquier editorial ilustrada de Historia
de la Pintura, o apuntarme en la Facultad de Historia de Arte antes de
decir disparate.
Le prometí no volver hablar "sobre estupideces".
Mea culpa. Cuando se largó sin aún beberse el segundo cubata
en el pub cualquiera del barrio, me dejó estupefacto, fui al cuarto
de baño a mear.
Me prometí calibrar mis palabras. Lo
que pretendía era que me diera información sobre el cuadro
El origen del mundo, de Courbet, sin más.
FILÓSOFO ANARQUISTA (Diario de Carolina)
Era un filósofo anarquista, algo conocido
en el ambiente marginal, en la parte vieja de la ciudad, siempre preconizaba
contra el Progreso, Futuro, Individuo, y un montón de palabras en
mayúsculas, suele dar conferencias, a veces sin título, en
cualquier lugar, cafés, edificios institucionales, universidades,
cualquier lugar público propicio, y siempre tenía más
o menos su público. Sus escritos se recogen en libros de editoriales
desconocidas, marginales, con cierta tirada, no muchas.
Hay algunos así. Pero daba vuelta por
el barrio que era un barrio judío hace tiempo, es un barrio viejo,
con edificios viejos. Calles estrechas. Al filósofo, que se autodenomina
anarquista, lo he visto varias veces. Una vez en un edificio cultural de
la Universidad, y otra vez en el Aula Magna de una Facultad. Y además
le he visto pasear con otras gentes por esas calles viejas.
Es algo mayor, aunque siempre tiene espíritu,
o transparenta alma joven, y suele tener seguidores entre los más
jóvenes, parece tener más de sesenta y cinco años,
pero la edad engaña. Pero es mayor, biológicamente hablando,
aunque también la biología también engaña.
Muchas veces, como si me mirara en el espejo, me encontraba con alguien
que tiene un alma intemporal, y como se rodeaba de jóvenes, no busca
jóvenes sino encontraba jóvenes, me recuerda la frase
de Picasso, eso de "no busco, encuentro". Ya que he dicho alma intemporal,
¿Existe alma intemporal? Pero son palabras que me salen frente a
una impresión personal.
Iba por el barrio que antes era judío
(como supe por alguien), y andaba por una acera, me topé con una
casa con apariencia de abandono, la verja descuidada, jardín también
descuidada, supe que en esa casa vivía temporalmente el filósofo
anarquista. (Recuerdo una pintada en una pared, "exprésate como
quiera, lo importante es dar riendas sueltas a las palabras, no preocuparos
por la gramática", pintado anónimamente.) Bueno, como tal
dice la pintada, directamente pensé en el término Palabra,
me di cuenta que el filósofo anarquista tenía mucho interés
o su estudio por la Palabra. Ahora bien, no sé cómo. Tenía
una voz que captaba la atención. Como una musicalidad. Derrida en
una entrevista que he leído en alguna página web dijo que
uno puede hacer el amor a través de la voz. O palabra. No recuerdo
bien. La voz y la mirada como objeto de deseo. Bueno, no sé cómo,
como en un santiamén, como algo súbito, pude estar en su
casa, claro, con la aprobación no sé si llamarlo de su mirada,
realmente era una casa de la más rudimentaria, muebles escasos y
viejos, la cocina tenía un techo realmente bajo, minúsculo,
no sé si llamar eso que no es cocina, sino fogón. La baldosa
blanco y negro con sus vaivenes por el soporte de las innumerables pisadas.
Paredes desconchadas. Qué divertidad. Su presencia inundaba vida.
El interior de la casa había fuerte olor
a humedad. Los muros son gruesos, el adobe, ya me entiendes. Había
otros. Estuvimos en el jardín, nos sentamos con la espalda pegada
a la pared de la fachada principal de la casa, observamosla calle, nos
miraban los transeúntes como bichos raros, pero nos importaban un
pimiento ya que estábamos imbuidos con la presencia y palabra del
filósofo anarquista. Bueno, experimentar ciertas experiencias y
transcribir.
Uno de los presentes estuvo algo mareante por
creerse demasiado en las palabras de las gentes... "Realmente ponía
oídos a lo que decían, aunque me importara bien poco, pero
era como un modo de verme en el otro, lo
que me decían: Uno. Ser demasiado soñador,
es una burrada, hay que pisar terreno. Por que la vida está para
otras cosas. Eso dijo, cosa que me extrañó, por que realmente
estaba bastante o al menos en eso estoy, estar siempre comprometido en
la realidad... si no hay cierta escapatoria, que podría llamarle
sueño, ensoñación, idealización, estar en las
nubes, estoy seguro que la realidad me tragaría por completo, me
asimilaría la masificación...
Dos. Que realmente no piensas en los demás,
y que hay que calibrar las palabras que uno escribe o expresa. Que la sexualidad
hay que omitirlo.
Bueno, me extraña que me digan esas cosas,
a parte de mandarme a la mierda.
Tres. Hay que pensar en el futuro, si no te
busca vida propia, ser hombre de provecho, todos te ignorarán. También
me dijo eso. Ya que no estoy casado. Ni tengo vivienda propia. Vivo en
pisos así y asá y generalmente vivo con mis padres a pesar
de tener más de treinta años. No tengo en mente adquirir
una vivienda propia. Tengo otras prioridades: adquirir mi propia libertad
(o Identidad o recobrar la intersubjetividad). Cuatro. Una amiga me manda
a la mierda, por decir que tengo sueños hermosos y no pisar suficientemente
la tierra, algo así como no aterrizar. Por eso mis preocupaciones
son otras, son logros internos. Es decir, por ejemplo, entre otras prioridades,
si recobro la
intersubjetividad, mi propia identidad, que
a veces carezco, es un logro mayor que estar casado y tener vivienda propia
y ser un hombre propio..."
Era la exposición de uno, frente a la
escucha comprensible y atenta del filósofo anarquista, y yo estaba
allí mismo, veía en él una cierta necesidad de no
sé, de hablar, aunque yo misma me identifico en bastante en lo que
él decía. El filósofo anarquista hacía referencia
a la piedra de la castración que inmediatamente remití
al texto de Sigmund
Freud, Análisis terminable e interminable.
Bueno, supe que entre los que estaban con el filósofo anarquista,
hacía una referencia a eso de Identidad, Libertad, Lazos Intersubjetivos,
y se interesaban por el Teatro, el Psicoanálisis y otras actividades
afines para conseguir en la vida diaria la Autenticidad de cada cual.¿Porqué
se hablaban de esas
cosas?, también se hablaban de otras
cosas. Pero generalmente son los mismos temas que tratan.
Bueno, anoté lo que recordaba. También
me he encontrado con gentes que han censurado o prohibido mis
textos (colegio, revistas literarias, internet),
y gentes que frente a faltas mías como taponando con las palabras
de otro, o tocar con el dedo la llaga o llagas de mis faltas, por ejemplo,
diciendo: escribe con falta de ortografías, eres soñadora
con sueños bonitos, hermosos, pero todo es mentira; o haces referencias
a lo sexual sin respeto alguno o
algo así (?), o un montón de cosas,
que hace referencia al aún no nada claro relación con el
otro. Bueno, no sé si lo expreso claramente.
En una ciudad del norte de mi país, no
había visitado nunca, pero no sé cómo he llegado a
parar allá, en esa ciudad lluviosa, gris, diferente; recordaba que
he ido a parar allá por motivos ajenos a mí, como no tengo
padres no pude preguntarles cómo hemos ido a parar allá en
esa ciudad, mi suposición inmediata sería por motivos laborales,
un pequeño traslado temporalmente hablando. Me llamo Antonio Huertas,
con mucho gusto. Como te digo, nunca he visitado tal ciudad norteña,
lo primero que visité fue una escuela de fútbol. Como era
pequeño, me pareció el terreno con césped bien cuidado
y bastante verdoso algo de gran tamaño, un campo de fútbol
grandioso, no sé si me explico bien. Su interlocutora le dijo: explícate
como quiera. Pues eso, había un grupo numeroso de fans recién
visitado, en grandes autobuses, eran muy patrióticos, me asustaban.
Los jugadores de fútbol pateaban muy bien, decían: ¡chuta!,
¡córner!, ¡penalti!, y un montón de palabras
divertidas. Nuevas para mí. Los fans llevaban grandes y gruesas
bufandas con los colores del equipo. Y gorras o sombreros grandilocuentes,
y paraguas con los colores del equipo, y vestimenta oficial del equipo,
algo espectacular.
Lo que sí veía que eran gentes
diferentes a mi tierra sureña. Me sentía diferente al pisar
terreno diferente, ciudad diferente. No estaba muy seguro que me reconocieran.
Pero había una persona diferente al resto,
no es que se destacara del resto, sino que me parecía diferente
y entró en mi campo de percepción de la realidad, como alguien
en la cual nos podríamos reconocernos, alguna cierta química,
que era una niña de mi misma edad entonces, en la cual, tenía
bastantes dudas con respecto a algo que tenía en una mano, era una
piedra vulgar, ¿Qué piensas hacer con la piedra?. Nada, me
aburría y he cogido una piedra que estaba en el césped. Ah,
ya, para evitar que se lastimen. Claro, cualquiera, un jugador normalmente
se cae
y puede tropezar con la piedra y hacerse daño.
Entiendo. Así salvo un dolor. Creo que fue todo eso lo que me comentó.
Acto posterior arrojó la piedra fuera del perímetro del campo
de fútbol.
Interlocutora: a cuento de qué me cuenta
todo esto.
Nada, me hizo pensar en ese acto de arrojar
la piedra fuera del perímetro. Y sobre todo el primer encuentro
con mi temporal amiguita. A través de ella fui conociendo otros.
Y fue ella quien me introdujo en algo más de la realidad de aquella
ciudad norteña.
Interlocutora: no sé que pretende decirme
con el recuerdo o ficción ese,
¿tratas de seducirme?
Para nada, si te lo cuento es por que estás
interesada, y si no estás interesada no te lo cuento. Puedo decirte
cualquier cosa por que estás interesada. Si te he visto me acuerdo
de ese recuerdo, no es ficción,
por que aquella niña se parece mucho
a ti. No es un recuerdo gratuito, te he visto con una piedra en la mano.
Eso sí, la piedra era para arrojarla contra una cosa señorial
en esa manifestación, andaba media borracha.
Interlocutora: no me acuerdo de eso, vale, estoy
de acuerdo contigo, si no me interesara no me tragaría tu recuerdo.
Pero y, sin embargo, tengo
la impresión de que somos amigos ya.
A eso voy. Me acuerdo de ese recuerdo, por que
a partir de mostrarme la piedra la niña aquella iniciamos una amistad,
fue imprevisto, en un abrir y cerrar de ojos.
Interlocutora: vale, estoy de acuerdo, pero
no estoy muy segura de querer salir contigo, o tener amistad conmigo.
Me resulta indiferente lo que pienses de mí,
me da igual. Sé que por lo bajo hay otra cosa, un inicio de amistad,
ahora bien, que salga bien o mal me es indiferente, pero tengo la impresión
de que iniciamos una amistad.
Interlocutora: ya, pero en principio vacilo,
temo esa amistad, ya que me podrías complicar la vida, hay un efecto
de bastante atracción pero algo de repulsión, algo en ti
me repugna.
Siempre en la atracción hay algo que
repugna. Y a la vez, no entiendo cómo estamos hablando de esto.
Compréndame, te hablo de eso por que
recientemente acabas de publicar un libro de relatos, y que constantemente
escribía, como denominador común en los distintos relatos
o cuentos o microcuentos, la piedra como
símbolo. Por eso estoy hablándote
de todo eso. Los distintosacontecimientos sociales a partir del símbolo,
según la disposición de lo simbólico ocurren esto
y aquello, esta amistad o ese aislamiento social, esa marginación
o ese enriquecimiento, has descrito todo eso.
Tampoco estoy muy seguro entender tus escritos.
Pero me acordaba todo eso.
Interlocutora: parece un personaje de uno de
mis cuentos.
Pero soy un personaje de carne y hueso. Acabamos
de pasear por el bulevar. Acabamos de comernos un cucurucho de helado.
Y hemos hablado de cosas. No soy un sueño, soy real.
Interlocutora: me extraña que sepas bastante
de mí, es como un saber, un saber sobre mí.
No importa, pasará tu cierto temor durante
un tiempo. Hasta que aterrice en la realidad.
Interlocutora: Ya, Antonio Huertas dice que
te llamas, pero todo me resulta extraño. Tengo una sensación
extraña con respecto a ti. Tu aterriza en mi vida. Has leído
mis relatos. Y creo que los ha entendido bastante bien. Al menos por lo
que me comenta. Tengo la sensación de querer conocerte aún
más, es como si me topara bruscamente con uno de mis personajes,
por cierto muy querido por mí, y todo lo que me comentas ya lo he
escrito, eso sí, de otra manera, pero más o menos parecido.
Sobre la amistad, sobre el recuerdo... Más o menos lo que me cuenta.
No es algo que creo haber pasado, sino que está escrito. Y a la
vez, es una sensación muy placentera tener un amigo como tú.
Y por otro lado, tengo que advertirte, no soy muy conocida en el mundo
literario, y escribo lo que escribo, no estando muy segura si escribo bien
o mal, tampoco soy una gran lectora ni tengo conocimientos sobre el arte
de escribir. Me
dejo llevar por la escritura, por necesidad
de escribir y punto.
Tampoco importa. Bueno, de todas maneras, parece
que tienes unasensación siniestra, como si realmente, súbitamente
se topara con unotro yo por ahí, advierto que soy real, y no soy
un personaje de tusrelatos.
Interlocutora: Me pararé a pensarlo,
pero no estoy muy segura.
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