I

Mil vidas harían falta

Para gozar a plenitud

De este momento eterno

Entre el ir y sentir

Harían falta los siglos

Los días y lustros

Para asimilar así

Este instante nuestro

El deseo que empezó en una cama

Y culmino en una madrugada

Haría falta reescribir la historia

Para enterar el mundo de ti

De la culminación de los anhelos

Y la explosión de los deseos

Las horas no bastan para amarse así

La noche aunque larga no alcanza

El momento es eterno

La necesidad
Los deseos

Se colman en mil palabras

Haría falta ser uno mismo

Para comprender a tiempo

Y atesorar este momento

La culminación de un deseo

Y los cuerpos sin pretextos

Haría falta morir en ello

Para recordarlo en el limbo

En ese cielo de lo imperfecto

Aura Llamas



       II

Tengo tu cuerpo

Entre mis manos

Y aun no lo toco

No he traspasado su envoltura carnal

Bebo tu boca

Asimilando tu esencia

Robando tu aliento

Que lento se deja

Pierde las fuerzas

Mi lengua repasa

El rincón oculto de tu alma

Mientras mis ojos

Avidos beben las imágenes

De tus cerrados ojos

Tus sonidos se mezclan

Con los ecos lejanos

De tu fugaz partida

Pero hoy te tengo

Por unos momentos eres mío

Tu cuerpo se ha perdido en el mío

Y tu razón nublada

Dormita bajo mi alma

Me perteneces por completo

Como dueña y señora

Palpo tu cuerpo

Recorriendo con mis uñas

Ese ser supremo

La rebeldía de no entregarte

Ese misterio que develaste

Por hoy me perteneces

Juego  con tu carne

Tu piel se ha fundido en la mía

En ese miedo fácil

Y la ansiedad que nace

Se desbarata en sueños

Cierro los ojos

Mas tu mirada esta en ellos

Haciendo un hueco

En esa acompasada calma
 

Aura LLamas
 


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