Enrique Caballero
 
 

Brasil


 
¿Podré mirar tus exuberantes bellezas, algún día?
¿Podré encontrar a la doncella que me aguarda desde siempre?
Brasil,
si puedo estar, en tus calles recorridas
caminar descalzo en la pureza de tu arena, y bendiciendo
al cielo que me cubre, algún día…
Lloraré tanto pero tanto de alegría, que mi corazón
será una zamba
 entre poemas musicales y onduladas poesías.
 Dejaré correr el sudor tan tropical en sus veranos
me abrigaré cuando entre tu selva tan adusta me consiga
beberé del agua de la lluvia cuando ahogue la piel morena
 y mis cabellos divididos por los grisáceos luminosos de mi vida.
Será un idilio de aventuras y de encuentros
 querré quedarme a sembrar mi arte entre tu historia
 aprenderé el leguaje de tu tierra si me dejas
 y entre tantas formas de mirarte y poseerte, compondré estrofas
 entre odas discurriendo los más hermosos versos de amor
que te han expuesto.
 Brasil
 te llevo en mí desde hace años, un exótico sabor de interpretarte
 y mi arte será leyenda entre los años
algo tan hermoso que juzgarás
cuan sutil, tenue y primoroso
haré elevar eso que tienes, tan sensible, profundo y delicado
 gentilmente apasionado, así, mi amor hacia tu pueblo
 de mi se hará el esfuerzo más genial para ofrendarte
 con mis humildes escrituras sin ser versado en lo que expongo
ante la magnanimidad de tus poetas con respeto y al través
de la pasión mundial de tus acordes.
¡Déjame llegar a ti, para adorarte y poder inspirarme en sumisión
de tal encanto, para dejar el legado de mi amor, entre tu gente!.-






                        Querrién  10 de Marzo de 2002, desde Venezuela