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Amaneciendo
No son más que helados murmullos
Rostros entumecidos pegados en las ventanas
Calles desiertas sordos ladridos
Botellas que estallan
Cientos de espectadores
Rodando a través del humo de las fábricas.
Un silencio azul empujado por el viento.
Un silencio de madrugada que destroza los cielos.
Y las apuestas
Los basureros
El gas
Las aceras
El tránsito de las calles enlodadas
Nos han matado.
Y si bajamos unas cuantas calles sólo ruido
Motores de automóviles
Semáforos
Grúas mecánicas
Bocinas
Aullidos en las esquinas.
Un poco de sangre para los que se han ido.
Un poco de sangre para los que sufrimos.
No son más que cenizas de tábaco
Manchas de grasa orejas arrancadas
Un sinnúmero de pastillas
Y unos ojos que están donde faltan los tuyos.
Alguien despierta
Sin encontrar su pareja en el lecho.
Alguien sigue llorando
En el piso catorce de un edificio
Mientras las secretarias parten
Y la luna se va extinguiendo
En la uña de la aurora errante.
No son más que heridas
Zapatos enlodados un rostro canceroso
Una ciudad gestada con asesinatos
Y un indocumentado que se lo tragó el mar.
El día abre sus portones
Y se expande la luz como tinta.
La noche cierra sus párpados
Y se pierde bajo la pupila.
Frank Baez(Dominicano)