RONQUIDOS AZULADOS

 

ESPECIAL POESIA:
OLIVERIO GIRONDO

 

  1. PISTAS BIOGRAFICAS
  2.  

  3. TRES POEMAS
  4.  

  5. UN POETA DE ANDAMIOS por Francisco Bonal
  6.  

  7. DESCUBRIENDO OLIRONDO por Mónica Rodríguez>
  8.  


 

PISTAS BIOGRAFICAS

Poeta argentino (1891-1967) muy destacado en los años veinte por su fidelidad a la vanguardia artística. Nacido en una familia acomodada, tuvo la oportunidad de emprender largos viajes por Europa y Africa, introduciendo nuevos paisajes y cosmopolitismo a sus experiencias creadoras. Fue el principal teorizador de la revista "Martín Fierro", que aglutinó el movimiento ultraísta (exceso, escácandalo, polémica...). En su manifiesto de Martín Fierro da las claves de dicho movimiento.

Oliverio Girondo experimenta con la palabra. A través de la ironía, la angustia y el escepticismo nos ofrece su universo personal. La experimentación y la libertad de las palabras, alcanzan su culmen en la obra más original y revolucionaria del autor En la masmédula.(1956), comparada en numerosas ocasiones con el Trilce de Cesar Vallejo y Altazor de Vicente Huidobro.

Obras poéticas:
1922 Veinte poemas para ser leídos en el tranvía.
1925 Calcomanías
1932 Espantapájaros (al alcance de todos)
1937 Interlunio
1942 Persuasión de los días
1956 En la masmédula
1958 Topatumba


 

APERITIVOS PARA IR HACIENDO BOCA:
Tres poemas de Oliverio Girondo:

 

EXVOTO

A las chicas de flores


Las chicas de Flores, tienen los ojos dulces, como las almendras azucaradas de la confitería del Molino, y unos moños de seda que les liban las nalgas en un aleteo de mariposa.
Las chicas de Flores, se pasean tomadas de los brazos, para transmitirse sus estremecimientos, y si alguien las mira en las pupilas, aprietan las piernas, de miedo de que el sexo se les caiga en la vereda.
Al atardecer, todas ellas, descuelgan sus pechos sin madurar del ramaje de hierro de sus balcones, para que sus vestidos se empurpuren al sentirlas desnudas, y de noche, a remolque de sus manías empavesadas como fragatas van a pasearse por la plaza, para que los hombres les eyaculen palabras al oído, y sus pezones fosforescentes se enciendan y se apaguen como luciérnagas.
Las chicas de Flores, viven con el temor de que las nalgas se les pudran, como manzanas que se han dejado pasar, y el deseo de los hombres las sofoca tanto, que a veces quisiera desembarazarse de él como de un corsé, ya que no tienen el coraje de cortarse el cuerpo a pedacitos y arrojárselo, a todos los que les pasan la vereda.

(De veinte poemas para ser leídos en el tranvía, 1922)

LLorar a lágrima viva. Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejar los cumpleaños familiares, llorando. Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo... si es verdad que los cacuies y los cocodrilos no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorar con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura. Llorar improvisando, de memoria. ¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

(De Espantapájaros, 1932)

EL PURO NO

El no
el no inóvulo
el no nonato
el noo
el no poslodocosmos de impuros ceros noes que noan
noan noan
y nooan
y plurimono noan al morbo amorfo noo
no démono
no deo
si son sin sexo ni órbita
el yerto inóseo noo en unisolo amódulo
sin poros ya ni nódulo
ni yo ni fosa ni hoyo
el macro no ni polvo
el no más nada todo
el puro no
sin no

(De En la masmédula, 1956)

 

 

UN POETA DE ANDAMIOS
por Francisco Bonal García

Es la poesía una búsqueda, también la búsqueda de una escritura que no sea al mismo tiempo una mercancía, lejos siempre del mercado y de los mercachifles. Sin embargo, se confunde tantas veces a la poesía con cualquier cosa, que muchos piensan, es un decir, que la poesía es cualquier cosa. Por lo tanto debo añadir que niego que la poesía pueda ser exclusivamente experimentación, lo que es lo mismo, que el andamio pueda dar por finalizada la obra.
No obstante la poesía esta hecha con palabras (las facturas mayormente con cifras) por lo que el escritor que ande detrás de construir un buen andamio también merece nuestra consideración. Es el caso del argentino Oliverio Girondo.
En general, señalo, la experimentación que sabe que lo es, y cuando no se trata de la repetición abusiva de experimentaciones ya reiteradas hasta la saciedad, merece su pequeño esfuerzo como paso previo al inicio de la obra (por lo demás la experimentación es el fundamento de las escuelas de letras).
"En la Masmédula", que es obra de 1956, Oliverio Girondo anticipa la técnica de las novelas de Julián Ríos ("Larva", "Poundemonium"), ciertamente que sin el empleo de tantos idiomas como el escritor español, ¿aún?, y ateniéndose al castellano de Buenos Aires.
En la búsqueda de palabras que le alcancen un mayor discernimiento a los sentidos (con una enorme carga de psicología) del acto amoroso, Girondo encuentra hipoteseres (hipótesis de un ser o seres hipotéticos), escleropsiquis o prenoser. También grislumbres (de vislumbres cruzados con gris o de lumbres cenicientas apagándose), sombracanes o acreencias. Luego vienen neuroyertos (no hay duda de que se trata de zombis), egohueco o vivisecante. Nos entregó Girondo el concepto de almamasa (sujeto que permanece atado a los medios de desinformación, incluso cuando no lo desinforman),  metafisirrata o plenicorrupto. En fin que hay un luzlatido que entrecorre su poesía de andamiaje, regalándonos algunas nuevas palabras. Y de esas nuevas palabras inventadas, sin mayor uso a la fecha pero precisas, hay más de una que merece la reescritura, porque hay quienes tienen acreencias, mantienen la metafisirrata o sencillamente son plenicorruptos, sin olvidar a los egohuecos que padecen de escleropsiquis.


DESCUBRIENDO OLIRONDO
Por Mónica Rodríguez Suarez

Leer a Oliverio Girondo es un descubrimiento. Descubrir a Oliverio Girondo es una experiencia. Toda lectura supone una inmersión en un mundo inexplorado que nos enriquece. Pero este encuentro no siempre resulta igual de sorprendente. Cuando nos topamos con escritores de la originalidad, la ocurrencia, la agudeza y la capacidad de experimentación y juego del poeta argentino Oliverio Girondo, la lectura no es sólo un descubrimiento, sino un entretenimiento capaz de desbocar nuestra imaginación a lugares hasta entonces desconocidos.
Poeta de la vanguardia argentina en esos locos años veinte, ultraísta, escandalizador nato, viajero apasionado, cosmopolita... Oliverio Girondo nos ofrece su personal visión del mundo a través de sorprendentes poemas. Nos presenta lo inédito, lo patético, lo cotidiano de forma lúcida, irónica, escandalizadora, escéptica y, en ocasiones, grotesca. Esta representación de la realidad y de su universo interior tan sorprendente, aparece de forma acentuada en su libro Espantapájaros (1932), que a mi juicio constituye el más irónico y sensible de sus libros. En Espantapájaros aparece la angustia, el sexo, el amor, el inconformismo, la lucha interior, a naturaleza, la familia desde esa innovadora y peculiar representación que Olivierio Girondo es capaz de extraer de las experiencias. Girondo nos abre una sonrisa y una vía de exploración del yo y de la realidad, a través de poemas en prosa que escandalizarán y harán gozar a aquellos lectores que se adentren en sus versos.
Su experimentación con la palabra, la invención de nuevos términos, la ausencia de significación de los vocablos, la asociación de términos incasables, el juego directo con el inconsciente ... va abriéndose paso, de forma cada vez más obstinada en su obra, hasta alcanzar en la masmédula (1956) el clímax del desmoronamiento absoluto del todo. Personalmente considero que en este libro, Oliverio, agota en exceso los recursos de la experimentación y puede resultar cansino. En cualquier caso, Girondo, nos regala un juego que puede proporcionarnos el dulce placer del descubrimiento personal.
Pretendo con este breve artículo despertar la curiosidad sobre este escritor y su obra y animar a todo lector a adentrarse en la apasionante experiencia de la sorpresa, el juego y l a experimentación de un hombre capaz de darle a la palabra toda la profundidad tortuosa, risible e impredecible de su yo.