COMO ORAR ANTE EL SANTÍSIMO

 

 

Jesús es nuestro hermano, nuestro maestro, nuestro Amigo y nuestro salvador.

Es el Pan consagrado

El es Jesús Eucaristía.

 

Allí está Él para ser comido.

Para ser llevado a los enfermos.

Para alimentar al débil.

 

Es su Cuerpo entregado por nosotros para fortalecer nuestro camino,

para perdonar nuestro pecado, para dar esperanza a nuestra vida.

 

Contempla el misterio de su amor tan grande.

 

Contempla su presencia silenciosa y dialoga con Él en tu silencio y en el suyo.

 

Y sigue viviendo la Eucaristía porque es justo y necesario darle gracias.

 

Si estás ante el Santísimo, te recomiendo:

 

1. Respira hondo y cálmate un momento.

 

2. Levanta la mirada hacia el tabernáculo y haz un acto de fe en

la presencia del Señor sacramentado:

 

Señor, yo creo en tu presencia.

Señor, yo creo en TI.

Abre mi corazón a la alabanza, deja que mis ojos te contemplen.

Señor, yo te amo a Ti.

 

3. Quédate en silencio contemplando al Señor, y pensando en Él.

Si tienes un rato más largo, puedes leer un trozo del Evangelio y

quedarte en Él, pensando, gustando, amando.

 

4. Al terminar tu oración, da gracias al Señor por su presencia.

Y por este rato de oración.

 

 

COMO HACER ESTA ORACIÓN

Cuando veas una lámpara encendida en una Iglesia, es señal que en ese tabernáculo está presente el Señor en la Hostia consagrada. Es el Santísimo Sacramento del Altar. Por lo tanto, esa luz invita a todo cristiano a detener su camino y a tener un momento de oración. Y ojalá de adoración.