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Hábitos para el éxito

Por Jorge Melendrez

 

“Cuando la intensión de la circunstancia está fuertemente vinculada a la intensión de vida y soportada en la autoestima y la fortaleza de la fe interior, el ser humano es exitoso en el cumplimiento de sus metas y propósitos de cambio.”

He querido entrecomillar el primer párrafo, pues en sí mismo conlleva un significado de alto y lago alcance, y el mismo, para recordarlo de manera permanente podemos resumirlo en una sencilla frase: “La perseverancia y la fortaleza interna, son la clave del éxito en la vida.”

Con mucha frecuencia el ser humano adopta una actitud reflexiva y toma la decisión de  hacer cambios sustantivos en su estilo vida con el fin de mejorar sus relaciones interpersonales con su esposa e hijos, con sus familiares, con sus amigos y compañeros de trabajo, en fin, con su entorno en general; sin embargo, también en muchas ocasiones, dichas mejoras o decisiones de cambio, quedan tan solo en “buenas intensiones” pues no se llevan a cabo, de manera planeada y comprometida, las acciones que harán de aquella buena intención, una meta de vida. La razón que mejor explica esta situación de incumplimiento de propósitos, es que no existe en el ser humano una previa reflexión sobre los “hábitos” que deben de adquirirse y/o fortalecerse para lograr llevar a buen éxito los cambios de conductas y formas de vida.

Si recordamos un poco a E.Covey, advertiremos que el habito, además de ser una fuerza interior autoaprendida que lleva a la conquista de valores y virtudes humanas, no es otra cosa mas que la confluencia e intersección de tres cosas, siendo estas: El deseo intenso de realizar algo, la capacidad para lograrlo y los conocimientos que sustentan la decisión. Estas son los tres principales ingredientes para el logro del éxito. Abundando en estos conceptos, Covey dice que los conocimientos vienen a ser el sustento de los paradigmas teóricos y que tienen que ver con las interrogantes del “que” y el “por que” hacer las cosas, que el deseo intenso de llevar a cabo algo tiene que ver de manera directa con la motivación, es decir, con “el querer hacer las cosas” y finalmente, la capacidad está directamente ligada a el “como hacer las cosas”. ¡Así de simple!

Para el aprendizaje de los hábitos que nos llevan al desarrollo de las virtudes humanas, el ser humano debe de considerar además de los tres factores antes señalados, la confluencia de otras virtudes previamente desarrolladas, como son: La Perseverancia y la Fortaleza, virtudes que le dan la templanza suficiente como para no desistir en los propósitos de cambio. Hasta aquí amigo lector, podrás advertir que todo en nuestra vida está perfectamente concatenado, y que ninguna virtud puede funcionar sin el auxilio de otras y que además, éstas son directamente proporcionales a los buenos hábitos adquiridos.

La perseverancia tiene que ver con la capacidad de no desistir ni claudicar en el intento, y esto se logra cuando la motivación es alta y se convierte en un intenso deseo de hacer las cosas, pues de lo contrario, cuando el deseo no es fuerte y grande, con mucha facilidad se abandona el plan de acción previsto y en consecuencia, el éxito se ve frustrado. Aquí es importante distinguir a la perseverancia de la terquedad, pues por lo general, ésta última tiene que ver con actitudes caprichosas y de conveniencia propia, mientras que la perseverancia esta íntimamente ligada al logro de situaciones del bien común.

Por su parte, la fortaleza tiene que ver con la capacidad de ser “proactivos”  lo que significa que se tienen pensamientos positivos y propositivos y en suma, un gran convencimiento de que lo que se busca es de beneficio para otros y para si mismo. Esta es una virtud que propicia el nacimiento de “ideales de largo alcance” así como también, la capacidad de enfrentar todo tipo de riesgos, los que con la prudencia necesaria, se distinguirán de los riesgos que llevan al fracaso. 

Es importante pues que aprendamos a educar nuestra capacidad de aprender “hábitos”, sobre todo buenos hábitos con el fin de que nuestro plan de vida se ajuste al plan de vida que dios ha instituido a cada quién desde la concepción, pues es la única manera de tener éxito en todas y cada una de la acciones que emprendamos para el mejoramiento de nuestra vida, sin olvidar que el aprendizaje de éstos, son los pilares para el desarrollo de virtudes y valores humanos. ¿ Como la ve usted? [JM] Desde la Universidad de San Miguel. Tels: 12-90-22 y 16-15-05. E-mail: univsanm@docs.ccs.net.mx

 

Jorge Melendrez

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Jorge Melendrez y flia.

México

 

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