Sorry, your browser doesn't support Java.

 

Aprendiendo a ser justos

Por Jorge Melendrez

Reza una máxima: "No hagas a otros lo que no quieras para ti mismo", la que en sentido estricto, refleja el principio de la justicia. Esta es una de esas virtudes que de practicarse de manera cotidiana y generalizada, todos viviéramos en una sociedad casi perfecta, sin embargo, no es así, por regla general, este principio se vive a la inversa, y todo aquello que no queremos para sí mismos, lo hacemos a los demás.

Hace algunos años, leí acerca de las bondades del comunismo, y recuerdo una pequeña anécdota de un campesino del centro del país que decía: "...el comunismo es bueno por que nos permitiría disponer de tierras y ganado producto de la repartición de lo que se quite a quienes lo poseen en exceso, sin embargo, no me convence mucho cuando lo que hay que repartir son las gallinas que si tengo."

Puede verse que el principio de justicia esta ausente del párrafo anterior, y que lo que en esencia prevalece es la conveniencia y de alguna manera, el egoísmo.

En la búsqueda de la justicia, el hombre a lo largo de los años ha diseñado un sistema basado en principios y normas de carácter jurídico, sin embargo, después de tantos años, las leyes que rigen la conducta de los hombres y de los pueblos, aún no se acercan al principio de la justicia.

Los economistas clásicos, quienes en principio eran filósofos sociales, diseñaron toda una gama de principios teóricos alrededor de la justicia, logrando acercarse al concepto al definirlo como: "El hecho de dar a cada quién, según su trabajo y aportación al producto social", lo que de alguna manera, significa lo que hoy conocemos como "equidad", pues por otro lado, era lugar común que la justicia fuese confundida con otro tipo de valores, como por ejemplo el principio de la "igualdad", que equivale a que todos deben de recibir una cantidad de igual tamaño y magnitud independientemente de su trabajo y aportación. De todo esto, podemos concluír que la "justicia" es un valor social que resulta fácilmente confundible y además, compleja en su forma de evaluarla.

Debemos de recordar que la justicia es uno de esos valores o virtudes del ser humano que están fuera de toda consideración particular con el fin de evitar matizarla con aspectos de orden y de conveniencia personal y por lo mismo, su existencia y observancia debe de ser de carácter social, es decir, colectiva, de otra manera, la justicia sería una cosa viable para unos cuantos e inconveniente para todos en general. La justicia para serlo, debe de ser equitativa y general.

Dentro del entorno económico social, la justicia se ha estudiado desde al menos tres dimensiones, una, la que se da entre los individuos entre si mismos, y que significa una justicia conmutativa o solidaria, otra la que se estudia desde el plano eminentemente económico y que tiene que ver desde el todo social para con los individuos. A este tipo de justicia se le conoce como justicia distributiva; y por último, tenemos la que se ejerce desde el individuo hacia el todo social y que conocemos como justicia legal o normativa.

Aprender a ser justos es una tarea que debe de darse en el hogar y a edad muy temprana, pues es en el seno de la familia alrededor de otro cúmulo de valores como los padres podrán inculcar en los hijos este valor, y que en esencia depende totalmente de aspectos volitivos, es decir, son actos de voluntad afectiva más que de conocimientos efectivos.

Es en el seno del hogar donde se aprende a respetar a los demás miembros de la familia, acto de justicia, también, es donde cada quien participa en las tareas propias según sean sus capacidades y posibilidades, acto de justicia, de igual manera, se vive dentro del orden y la intimidad y en el disfrute de todo lo que es propiedad de la familia, también, estricto acto de justicia, y así, podríamos enumerar un mayor número de situaciones, sin embargo, es tarea de cada quien aprender a distinguirlas, por lo que le pido, estimado lector, que haga un acto de reflexión y se pregunte a si mismo: ¿ Estoy siendo justo en mi vida cotidiana.? [JM] Desde la Universidad de San Miguel.E-Mail: univsanm@docs.ccs.net.mx Tel: 16-19-76, Fax: 16-15-05.

 

Jorge Melendrez

Haga un clic sobre la foto para verla

en su tamaño original

foto21.jpg
foto21.jpg

135.30 Kb

Jorge Melendrez y flia.

México

 

Cualquier comentario sobre la reflexion, favor de enviarlo al autor a los e-mail:

Smiguel@correoweb.com

Email de Hirim

 

Anterior

Ir al Índice de Reflexiones

Siguiente