|
|
|
|
|
|
|
Cuando
hables con tus ángeles, sentirás gozo y lo harás de manera muy natural.
Como ellos vibran en una frecuencia diferente a la nuestra, deberemos
salir de nuestro estado mental ordinario, me refiero a el estado común que
tenemos cuando trabajamos, cuando estamos con otras personas, para alinearnos
con un estado mental superior. Para eso debemos aprender a desprendernos de
ciertas cosas. Este paso se denomina “Liberación”.
Debemos liberarnos de las preocupaciones
cotidianas, de ciertas creencias negativas sobre nosotros mismos y de otras
personas.
La liberación tiene que ver con el PERDÓN.
Aprender a perdonarnos a nosotros por posibles equivocaciones, y
fundamentalmente, poder perdonar a los demás.
Cuando no sabemos perdonar, sentimos una
carga pesada sobre nuestra espalda, muy difícil de llevar. Los ángeles están
para asistirnos en los momentos difíciles, siempre que le abramos la puerta de
nuestro corazón.
Para volar con los ángeles, tenemos que
liberarnos de este pesado equipaje mental y emocional que
cargamos cotidianamente. Me refiero a sentimientos como la culpa, la
envidia, el resentimiento, el dolor, necesidad de dominio, depresión, apatía,
celos, etc.
La liberación es una limpieza espiritual. Particularmente suelo tomar mi cuaderno de anotaciones personales para anotar en él las cosas que creo que debería cambiar en mi persona, o algunas que necesitaría reafirmar. Este sistema de poder anotar en un cuaderno, es muy eficiente porque nos permite recordar todo lo que pensamos y aquello que necesitamos reveer. Incluso cuando volvemos a leer lo que hemos escrito, encontraremos cosas de nosotros, modos de ver las cosas, sensaciones que no conocíamos en profundidad sobre nosotros mismos.
Se
sincero contigo mismo y vuelca en un papel aquellas cosas que necesitas cambiar.
Anótalas. Relee y fíjate que no te haya quedado nada por agregar.
Traza una línea divisoria en la mitad de
la hoja. Del lado izquierdo dale un nombre a las cosas que has anotado, por
ejemplo: “Retención”, del lado derecho,
dale otro nombre, por ejemplo: “Liberación”.
Elige uno de los problemas que mas te
moleste que hayas escrito en tu
hoja. Comienza a pensar en él, examínalo. Conéctate con esta situación y fíjate
cómo ha afectado tu vida. Por ejemplo: “Sensaciones de Miedo
o temor”.
Comienza a respirar lentamente. Aspira
luz, exhala tensiones y cualquier dolor que haya en tu cuerpo.
Ve hacia atrás en el tiempo, y trata de
recordar la primera vez que te surgió esta sensación que deseas cambiar. Pregúntate
cuándo ocurrió y qué cosa o qué persona la generó en ti.
Vuelve a aspirar. Aspira compasión por ti
mismo y por la persona que generó esta situación en tí. Cuando exhales,
exhala tensión. Cuando exhales estarás liberándote lentamente de esta sensación
de miedo y a su vez liberándola a aquella persona.
Relájate y en este estado de paz, piensa
hacia dónde te ha llevado esta sensación que deseas descartar y qué enseñanza
te ha dejado de paso por tu vida. Pregúntate si estás dispuesto a liberarte de
él en este momento. Si te sientes seguro de esto, anótalo en la columna de
“liberación”.
De este modo continuarás con cada uno de
los problemas que has escrito en tu hoja de anotaciones. Recuerda que todo lleva
su tiempo, los problemas a resolver también. Algunos te tomarán más tiempo
que otros resolver.
Yo suelo anotar las cosas que vinieron a
mi mente ante cada pregunta que me hacía para poder liberarme de él. Me resultó
muy eficiente hacerlo, porque a veces comprendí la magnitud de mi problema y de
qué manera había afectado mi vida.
Cuando pasa el tiempo vuelvo a releer lo
que he escrito y me fijo si pude revertir parcial o totalmente mi problema a
solucionar.
Un excelente método para liberarse es
“La Técnica del espejo”. Cada mañana al levantarte mírate al espejo y
bendícete a ti mismo, en voz alta, mírate a los ojos.
Cuando necesites perdonar a alguien, y
sepas que con esa persona no tendrás oportunidad de hablar o no quieres
hacerlo, ponte frente al espejo y háblale como si le estuvieras hablando a esa
persona. Dile todo lo que tienes que decirle, háblale de tu dolor, de lo que
necesites que esa persona sepa sobre ti y sus actitudes para contigo. Prepara un
pañuelo en tu mano porque secarás varias lágrimas. En esa imagen que te
devuelve el espejo, encontrarás expresiones en tus ojos, tonos de voz,
sentimientos que te harán recaer en tu verdadero sentir. Libérate de todo esto.
Liberarnos nos ayuda a conectarnos con la
frecuencia angélica, porque nos elevamos espiritualmente. Jamás recibirás una
queja ni un recriminación de parte de tus ángeles por lo que aún no has
podido liberar. Ellos están aquí para ayudarnos. Y si escuchas una voz de
recriminación, esa es tu voz interior. Perdónate a ti mismo. Ten en cuenta que
siempre hiciste lo que pudiste en cada momento de tu vida.
Cada sensación y cada pensamiento tienen
una gran influencia en nuestras vidas. Cuando detectes algo que no te guste, no
lo niegues, reconoce que está ahi contigo, respétalo porque es parte tuya,
pero no le otorgues poder. Solamente tú tienes el poder para sacarlo de tu
vida. Ninguna situación, ni persona tiene poder sobre tus decisiones. Ya sea un
sentimiento bueno o malo, está aquí por algún motivo. Hasta este momento está
aquí para enseñarte algo y de algún modo te llevaron a esta situación. Detrás
de cada gran crisis, existe una solución, que solo tú la encontrarás.
Cuando te dispongas a contactarte con tu
ángel, pregúntate antes, que se podría interponer en ese momento entre tú y
él. Si encuentra algo, libérate de él.
Sé paciente contigo mismo. No te apures y tómate todo el tiempo necesario para trabajar con cada problema. Y no te olvides que jamás estarás solo en esta limpieza espiritual. Estará tu ángel para protegerte, para guiarte y para darte todo el amor que necesitas
.
Cuando
tu ángel te hable, anota todo lo que recibas como información. Cuando escribas
lo que sientes, no corrijas ni censures absolutamente nada por más que te
parezca que puede estar mal redactado. No cambies palabras para que suene mejor.
Escribe sin juzgar, ábrete a sus mensajes. Si no logras escuchas palabras,
escribe lo que sientas en tu cuerpo como sensaciones que se parecen al
alinearte con tu ángel. Cada uno tiene su propia manera de sentirlo.
Algunas personas ven espirales de energía colorida, otras tienen sensaciones
sobre su cuerpo, que ya nombré anteriormente: cosquilleos, sensación de
proximidad, escalofríos, etc. Otras pueden escucharlos o visualizar imágenes
en su mente. Cada persona tiene su propio don. Y todos son válidos.
Los ángeles también escogen el modo y el momento de conectarse contigo. Puede ser por la mañana, o a una hora determinada del día, mediante sensaciones o aromas. Y si dice que se llama Juan, no te sorprendas ya que no todos los ángeles tienen nombres difíciles. Siempre aparecerán en tu vida de la manera que ellos saben que tú estás capacitado para percibirlo.
Un
ángel de proceso es aquel que te ayuda a equilibrar tu conducta. ¿De qué
manera?. En la vida actual, donde vivimos tan apurados, donde no tenemos
demasiado espacio para descansar, este ángel
es el que nos ayuda a encontrar el equilibrio entre el movimiento diario
y el descanso, entre los cambios y la falta de cambios. Nos ayuda a equilibrar
nuestra conducta. Si necesitas generar cambios en tu vida o tal vez necesitas
descansar de cosas que te agobian, el ángel de proceso te ayudará con lo que
necesitas. Si sientes que estas demasiado activo, conéctate con este ángel
,que te proveerá de descanso y calma.
En mi experiencia particular, cuando debo resolver un tema específico en primer lugar lo hablo con mis dos ángeles guardianes y sé que ellos me proveerán de la asistencia angélica que necesito y que trabajarán junto al ángel encargado de ayudarme en ese problema. Recuerda que nuestros ángeles trabajan en conjunto, jamás lo hacen solos. Junto a tí existen muchos más ángeles de los que tú puedas imaginar, para ayudarte en lo que necesites. Algunos de ellos están junto a nosotros cierto tiempo hasta que podamos ver por nosotros mismos cómo resolver aquello que nos preocupa. Otros tienen su misión junto a nosotros de por vida.
A
estos ángeles se los suele llamar ángeles de la transformación, porque su
misión es ayudarnos a transformar nuestro espíritu y nuestro pensamiento.
Entre ellos encontrarás a los ángeles de prosperidad. Los ángeles de la
transformación son los que asisten a los ángeles que nos reciben en nuestro
nacimiento, y a los ángeles que nos despiden de esta vida. Esta categoría de
ángeles , los de la vida y la muerte son entidades espirituales más elevadas.
Con los ángeles de transformación
puedes conectarte si necesitas crear nuevas maneras de estar en tu vida.
Recuerda, que a veces los grandes
cambios que acontecen en nuestra vida llegan sin avisar. Un nacimiento o una
muerte inesperada en nuestro círculo de vida puede precipitar una gran
transformación en tu vida. Cuando hablo de vida y de muerte también me refiero
al hecho de poder mutar, de poder cambiar conductas, de despojarnos de viejos hábitos,
de pensamientos que no conducen a nada, de viejas ideas, para empezar una vida
nueva que nos de mejores frutos. Cada cambio conlleva una esperanza de vida por
más duro que te resulte en ese
momento. Las cosas no cambian porque sí, todo tiene una razón de ser en
nuestra vida y si te resulta pesado acude a tus ángeles porque ellos siempre te
escucharán sin emitir juicios, al contrario, te brindarán ese amor
incondicional que ponen en cada escucha y en cada momento de tu vida.
Todo lo que existe en tu vida tiene una finalidad y una razón de ser. En los momentos dificiles quizás te cueste mucho ver el porqué de las cosas. En ese preciso instante acude a tus ángeles, porque ellos te harán más liviana la búsqueda de tus `propias verdades.
Estos
ángeles trabajan en conjunto con los ángeles de transformación. Cuando uno
necesita realizar cambios, es porque en algún punto se sintió estancado en su
vida. Muchas veces nos aferramos a un modo de pensar y de actuar que sabemos que
no nos sirve de mucho, simplemente porque tememos al cambio. El cambio implica
cosas nuevas, y a veces lo nuevo nos asusta, y nos sentimos inseguros ante lo
que vendrá. Cuando nos negamos tanto a generar nuevos cambios
llega un punto en que comenzamos a sentir como una desorganización
interna que nos trae serios problemas. Por ejemplo: ¿Cuántas veces te sucedió
que tu desorganización te lleva a olvidar dónde pones las cosas, a perder
cosas, a deteriorar lazos afectivos importantes para tí, o tal vez hasta poner
en riesgo tu trabajo?. Estas y otras cosas suelen suceder antes de los grandes
cambios que afectan nuestras vidas. Cuando estos ángeles nos ayudan a
re-organizarnos, queremos ver ya los resultados positivos, y no siempre es asi.
Cada cosa conlleva su propio tiempo y además depende del grado en que todavía
estemos aferrados al hecho de no poder o no querer cambiar.
Toda re-organización proviene del amor y
va hacia el amor. Cuando escoges y te equivocas, y el cambio no fue beneficio
para tu vida, no te preguntes porqué te equivocaste, sino QUÉ es lo que debes
de aprender de esto, por alguna razón, lo escogiste de ese modo. Las
situaciones se repiten hasta que internamente hemos aprendido la enseñanza que
vinieron a dejarnos. Si recuerdas esto te sentirás menos amenazado ante los
cambios. La reorganización es parte de nuestro crecimiento espiritual. ¿Cómo
podríamos aprender y crecer espiritualmente sino nos equivocáramos antes?. No
te dejes llevar por el aparente caos. Cada momento es un maestro, nada de lo que
ocurre es un error, no hay casualidades. Un error puede enseñarte más que una
cosa hecha de manera correcta. Recuerda que al rendirte a cada momento, los ángeles
están contigo brindándote todo el apoyo, mientras experimentas la gran unidad
con el Todo.
:
Los ángeles ambientales son aquellos que se ocupan del espacio, los que cuidan las montañas, ríos, selvas, los mares y cualquier ambiente público, los de afinación son los encargados de cuidar el tiempo. Cuando estás disfrutando de la belleza de la naturaleza, te estás alineando con un ángel de ambiente, sientes su presencia, porque su presencia convierte el lugar en un sitio sagrado. Cuando te conectas con un ángel de afinación, lo que creas, es un tiempo sagrado. Por este motivo se los suele llamar ángeles de ritos o ceremoniales. El tiempo sagrado, nos lleva al estado de gracia lleno de armonía espiritual que aparecerá ante ti cuando ores, cuando medites, o cuando puedas sentir la belleza de la creación como parte tuya, dentro de ti. Si necesitas crear espacios sagrados en tu vida que te llenen de regocijo y de paz acude a los ángeles de afinación.
Cuando
un ángel acude en un estado de gracia, lo que hace es entretejer nuestros dos
reinos, el reino espiritual y el material. Por experiencia personal, me gustaría
decirte que un estado de gracia deja huellas de amor imborrables en la vida de
una persona. Porque uno experimenta la bondad y el amor de Dios. En un libro leí
que la gracia llega como un don, sin que se la llame. Es verdad, porque sentir
un estado de gracia es experimentar gozo espiritual en las pequeñas cosas de la
vida. No existen riquezas materiales en un estado de gozo, existe la conexión
divina con Dios. Es poder ver y encontrar la presencia de Dios en lo que estas
observando, es poder palpar su magnificencia, sentir su poder de amor. Me
resulta difícil encontrar palabras que puedan relatar lo que yo experimenté en
esa situación y sé que jamás podré olvidarme de tan bella experiencia
espiritual.

http://www.geocities.com/
Wellesley/Veranda/3991/adopt.html
Webmaster, diseño y realización: Monica Leffler
Investigación, redacción : Mónica Ferreiro de Leffler
Todos los derechos reservados, Copyright La Cueva de Cristal, 1999