Bahía Blanca • República Argentina lunes 22 de Setiembre de 2003
 
Cartas y sugerencias

Una ironía de la historia


http://www.lanuevaprovincia.com.ar/03/09/22/39m101.sht


     He sabido que "La Nueva Provincia" ya tuvo la gentileza de ocuparse de mi caso en el pasado y lo agradezco profundamente. Hoy me permito volver a llamar su atención. Me he enterado, de forma indirecta porque no he podido ver medios de prensa desde la prisión en la que me encuentro, que se ha cubierto profusamente en los medios de comunicación mi extradición a España desde Méjico.
     También he oído una cantidad de declaraciones de "testigos" que me asocian a conductas truculentas y monstruosas que desmiento categóricamente.
     Me he negado a declarar ante el juez de instrucción español Garzón en razón de estar sujeto al marco legal argentino, por lo que no puedo hablar sobre la cuestión de fondo (en otras palabras, no puedo tocar el tema del que me acusan mientras haya un juicio en marcha).
     Estoy convencido que nuestra historia de los años '70, como se dio en llamarla, es de por sí suficientemente trágica como para necesitar que se estén batiendo periódicamente las marcas del horror con más historias que, como en este caso, son tan absurdas que cuesta imaginar que alguien pueda hacer cosas semejantes.
     Teniendo en cuenta que no he gozado de una comunicación fluida con el exterior, lo único que hoy puedo decir de estas declaraciones es que parece que algunos antiguos terroristas no han podido olvidar eso de "tomar contacto con los medios de comunicación..., acusar siempre de malos tratos, torturas y vejaciones a las autoridades..., relatar hechos aberrantes en forma minuciosa y detallada... eso escandaliza a la opinión pública", que estaba entre las instrucciones de los manuales de guerrilla que nos enviaban, junto con los guerrilleros claro, desde Cuba a los países de Latinoamérica.
     De paso, no puedo menos que percibir como una ironía de la historia (¿de la vida?) el contraste altisonante entre lo que hemos tenido (y tenemos) que soportar quienes hemos sufrido el terrorismo en más de una forma y la cálida, promocionada mediáticamente, recepción que se le dio en nuestro país hace poco a quien, en los años '60 y '70, inspiró, promovió, entrenó, armó, financió y dio refugio a muchos guerrilleros latinoamericanos y,por supuesto, muchos de ellos eran argentinos.
     Por otra parte, quiero agradecer por este medio a los miles de personas que se han acercado a darme su apoyo solidario, algunos en forma directa y muchos a través de mi padre. A todos ellos, muchas gracias. Sus palabras me han ayudado, y mucho, a soportar esta terrible experiencia que me ha tocado vivir desde hace ya tres años.


Cap. corbeta (R) Ricardo Cavallo
Madrid


ARGENTINA, LA UNICA ESPERANZA

El país está siendo preparado para una dictadura de izquierda. Qué entiendo por una "dictadura de izquierda" lo expliqué en un artículo del 6 de Junio del 2003, nro. 476 de este periódico, diez días después de haberse hecho cargo Kirchner. Se titulaba "La rutina fatal". En esa rutina fatal continuamos y su efecto es preparar el terreno para esa dictadura cuyos primeros ejercicios ya estamos padeciendo.

Los factores que coadyuvan a ese resultado, entre otros, son los siguientes:

1) El poder presidencial está en manos de un izquierdista decidido a todo y quiere hacerlo constar categóricamente con medidas que han consistido en otros tantos atentados contra el Derecho.

2) La izquierda cuenta con muy "buena prensa". La casi totalidad de los medios de difusión masiva está activada por periodistas, cronistas, locutores y animadores que simpatizan, en mayor o menor grado, con esa ideología. Por lo tanto, están preparados para aprobar y magnificar lo que les parece favorable al prestigio del gobierno y para silenciar o minimizar lo que pudiera ir en detrimento de ese prestigio.

3) La casi totalidad de los partidos con representación en el poder tienen la misma simpatía diluida, en mayor o menor grado. Esto quedó en evidencia cuando Fidel Castro fué recibido en el Congreso con una ovación de casi todos los legisladores, representantes del mosaico político de la "dirigencia" corrupta e inepta.

4) La opinión pública ha caído en una atonía casi total. Las cuestiones ideológicas pasan por detrás de la preocupación por sobrevivir, asunto cada vez más problemático y dudoso.

La gente ha sido agredida de muchos modos y ha comprobado la inutilidad de sus esfuerzos para defenderse. Quienes sufren este proceso, o sea, los depositantes confiscados y pesificados, los desocupados, los hambrientos, quienes padecen el desorden descorazonador creado por los piquetes y la amenaza de la delincuencia, no consiguen imaginarse el fin de esta pesadilla. Las víctimas de las injusticias de turno van cayendo ante la indiferencia general. La gente se está formando una conciencia callosa para no solidarizarse con nadie y mirar para otro lado.

En las clases cultas son numerosas las personas que están en una posición de izquierda y son, precisamente, las más activas. Ellas se benefician con los favores de la dictadura en marcha y la apoyan.

En esta situación es impensable una reacción como la del pueblo venezolano. Entre otras razones porque allí los empresarios mostraron estar alerta frente a la amenaza y pusieron plata y medios de comunicación al servicio de la oposición a Chavez y también lo hicieron algunos políticos, como el alcalde de Caracas.

Aquí no hay nada de eso. Por el contrario, los más ricos están asociados al Poder Administrador al cual le deben su fortuna. No les interesa su signo ideológico. Además, se identifican culturalmente con la neo-izquierda "aggiornata", de costumbres liberales.

Muchos empresarios más chicos están quebrados o a punto de estarlo y tampoco tienen disposición para defender el Derecho ni la libertad, por cortedad de visión. Apenas tratan de salvarse a si mismos tratando de eludir toda confrontación con el poder.

4) Las FFAA han sido psicológicamente aniquiladas como Institución de la República. Ahora no son más que una fuerza mal armada, desmoralizada y sometida al poder civil, cualquiera sea su signo y cualquiera sea el grado de opresión, de anarquía y de falta de seguridad jurídica que el pueblo esté sufriendo. No tienen jefes prestigiosos con personalidad suficiente como para saber marcar los límites entre lo que es una subordinación legal y otra cosa muy distinta cual es la sumisión inconstitucional.

Los 44 oficiales superiores destituidos por Kirchner a los siete días de asumir se dejaron echar en forma abusiva e ilegal sin defender su derecho, como hubieran podido hacerlo sin sublevarse ni infringir ley alguna. El Poder Ejecutivo no podía destituirlos motivo por el cual sólo pudo conseguir lo que quería porque, al parecer, esos mismos oficiales pidieron su retiro.

Si no lo hubieran hecho podrían haberse defendido en base a la ley 19.101 (personal de las FFAA) y a la ley de procedimientos administrativos 19.549. Hubiera sido una defensa enteramente legítima mientras que la actuación de Kirchner fué un evidente abuso de poder. ¡Qué lástima tan grande!

5) La pobreza o mejor dicho, la miseria generalizada, es el mejor "caldo de cultivo" para el resentimiento social, materia prima del marxismo. Como dije varias veces durante la década infame de Menem, el famoso "modelo" de Cavallo al enriquecer desmesuradamente a unos pocos favoritos del régimen, crear desocupación y empobrecer a la mayoría, era un poderoso acelerador del resentimiento social. Ahora la izquierda está cosechando esa siembra.

6) La enorme deuda externa contraída por la "dirigencia" desde 1976 ha terminado por hacerse impagable. Esto permite a la izquierda local presentar a los países del mundo capitalista como enemigos y hacerse popular con argumentos que, de rebote, inspiran rechazo por la propiedad privada, la libre iniciativa y favorecen proyectos estatistas. Todo esto caracteriza a la izquierda.

7) La "dirigencia" corrupta e inepta preparó en 1994 el terreno para el audaz golpe de Estado que está en curso al introducir en la Constitución dos reformas gravísimas:

a) Se autoriza al Presidente a dictar decretos-leyes llamados "de necesidad y urgencia", facultad que ya habían usurpado de hecho Alfonsin y Menem. Con esto quedó potencialmente substituido el Congreso.

b) Mediante el art. 36 se agregó una nueva "garantía" a favor del Poder establecido contra toda resistencia popular, pase lo que pase y haga lo que haga. Siempre que se cumplan con las formalidades de la apariencia legal, el gobierno puede actuar de manera tiránica y nadie puede resistirse so pena de traición a la Patria.

El art. 29 de la vieja Constitución fulminaba como traidores a quienes otorgaran "facultades extraordinarias" al Poder Ejecutivo. Los legisladores "democráticos" lo hicieron por lo menos tres veces: una en 1989 cuando le dieron esos poderes a Menem mediante las leyes de "emergencia" 23.696 y 23.697, en el 2001 cuando se las dieron a De la Rúa, en beneficio de Cavallo y en el 2002 cuando se las dieron a Duhalde por ley 25.561.

Sin embargo, nunca se les acusó de traición a la Patria. ¿Por qué? Porque ellos tienen todo el poder y sólo son "traidores" quienes les niegan la facultad de abusar de él. Combinado esto con el monopolio de la vida pública que ejercen a través de la ley de partidos y otros sistemas, el cerrojo es total. Para ejercer una dictadura con apariencia de legalidad no hace falta dictar nueva ley alguna: ya están todas en vigencia.

Además, ese mismo art. 36 autoriza al gobierno a armar milicias populares cuando establece: "Todos los ciudadanos tienen el derecho de resistencia contra quienes ejecutaren los actos de fuerza enunciados en este artículo". No distingue el artículo entre "actos de fuerza militar" y "actos de fuerza cívica", como lo fué la manifestación pacífica del 19 de Diciembre del 2001. En esos casos, el gobierno podría armar a sus parciales y lanzarlos contra el pueblo, como de hecho lo hace Chavez en Venezuela con sus "Centros bolivarianos" y como lo hizo Fidel Castro en Cuba con sus milicias revolucionarias. Es muy probable que hasta la policía lo prefiera para evitarse acusaciones como las que todavía enfrentan algunos policías por la represión del 2001.

8) La Justicia ha sido violentamente atropellada en cabeza de la Suprema Corte. Los jueces inferiores han puesto "las barbas en remojo" al ver las de los ministros del más alto tribunal en tren de ser afeitadas.

Los amparos contra el despojo de los depósitos bancarios y la posterior pesificación de sus ahorros en dólares no avanzan y salvo algunas medidas precautorias provisorias, muchos depositantes han aceptado bonos de escaso valor a fin de conseguir algo y automáticamente se los consideró como renunciantes de sus legítimos derechos. Casi todos los jueces demoran las sentencias y cuando las dictan, el Poder Ejecutivo no las cumple y algunos Bancos tampoco. La inseguridad jurídica es total.

La decisión de la Cámara Federal de reabrir procesos cerrados hace 20 años, conocida hoy 2/9/2003, es un caso típico del disparate jurídico en que vivimos.

9) El Congreso, que ya abdicó de sus poderes en forma vergonzosa a lo largo de los últimos 20 años, ahora acaba de firmar su propia condena anulando leyes dictadas en forma constitucional hace 20 años.

"Anular" quiere decir declarar que nunca fueron leyes. Si una ley pudiera ser "anulada" por otra es lo mismo que proclamar que aquella ley nunca existió. Según eso, todas las leyes serían precarias y solo subsistirían en la medida en que no le interesara a la "dirigencia" anularlas.

A partir de este incalificable atropello, ningún abogado puede emitir una opinión legal que pueda servir de base para una decisión privada, de invertir en el país, por ejemplo. No existen ya derechos adquiridos. Son todos anulables como si nunca hubieran existido.

* * *

Así, lentamente, Kirchner y su grupo visible e invisible, nacional e internacional, van llevando el país hacia una dictadura de izquierda en la que corren peligro la moral, la libertad, los derechos y los bienes de los argentinos, la inocencia de los niños, la estabilidad de las familias y la posibilidad de entrar y salir del país.

El gobierno tiene en sus manos infinidad de excusas legales para encarcelar y confiscar a quienquiera que sea sin invocar causas políticas, aunque de hecho éstas sean el verdadero motivo. Por ejemplo, la ley penal tributaria, la ley de procedimientos fiscales y la ley de cambios permiten el gobierno encarcelar y arruinar a cualquier opositor, sin que éste tenga esperanza alguna de ser amparado por un Tribunal. Las garantías individuales de la Constitución han sido suprimidas de hecho por la subordinación de los jueces al Poder Ejecutivo.

Todo está preparándose para implantar una dictadura de izquierda. Pero el plan puede fracasar porque hay algo que no controlan y son los actos de Dios que actúa por causas segundas y de un modo misterioso. De repente alguna cosa puede salirles mal y derrumbarse toda la intriga. Es nuestra única esperanza.

COSME BECCAR VARELA




 

JUICIO EN ESPAÑA

POR LA LIBERACION DE RICARDO CAVALLO